Resiliencia y...
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[ Salud ]
Preguntado y Respondido por Dra. E. Pagliarulo el 07-Nov-2011 19:56 (130 lecturas)
Medicina y Resiliencia (Primera parte)
Dra. Elisabetta Pagliarulo
Introducción
La palabra resiliencia proviene del latín resilio, que significa volver atrás, dar un salto; primariamente está emparentado con la Física y hace referencia a la capacidad de un material para recobrar su forma original después de haber estado sometido a una condición de exigencia máxima. Se proyectó por analogía a las ciencias humanas para referirse a la facultad que permite a las personas, no obstante las condiciones adversas, salir indemnes y transformadas positivamente por dicha experiencia. Se ha convertido en un concepto convergente para muchas ciencias sociales, como metodología y actitud para promover resiliencia o para explicar respuestas altamente positivas.
Esta capacidad es tan antigua como el mismo hombre, muchos pueblos a través de la historia tuvieron que resurgir de catástrofes, guerras, exterminios, éstos son ejemplos indiscutibles de conductas sociales resilientes.
La Medicina posee muchos campos de acción para recurrir a la resiliencia, dado que su ejercicio siempre implica a dos o más personas, en situaciones, muchas veces límites.
La clave de la Medicina es la interrelación que se establece entre el médico y el enfermo, sin dudas, ésta ha variado a través del tiempo, condicionada por los mandatos sociales-culturales y las fuerzas ambientales. Hoy reconocemos que esa relación es cada vez más impersonal, deshumanizada y abstracta, y se hace mucho más evidente en las grandes ciudades. Para intentar revertirla sería conveniente incorporar actos resilientes, ya que producen efectos duales: la reacción positiva del enfermo y el crecimiento de las relaciones humanas.
La observación intencional, en una sala de espera de un consultorio médico, es una fuente de información incomparable. Se escuchan conversaciones, se perciben gestos, tonos de voz, toda suerte de teorías pre-científicas sobre las más diversas enfermedades, prejucios y hasta ejemplificaciones de procedimientos de medicina ancestral. En la actualidad, se incorporan protestas, paciencia y resignación.
Una mañana presencié la relación que se estableció entre una empleada administrativa de un sanatorio y un señor mayor, jubilado, que más que eso era un castigado.
- Señorita, me dieron esta orden para hacerme un electrocardiograma, con urgencia.
-¿A ver abuelo? Sí, es del Dr. tal......, me voy a fijar cuando se lo puede hacer, puede ser para el 30 de abril, a las 14 horas.
-Pero señorita,... me lo pidieron con urgencia y hasta entonces faltan 20 días.
-Bueno señor, puedo fijarme otra vez, pero ya los turnos están dados.
El señor insistió una y otra vez, con resultados semejantes y hasta obtuvo una respuesta con un dejo de molestia de la empleada.
Bueno,.... afirmó el señor. Se dio vuelta y comenzó a caminar, mientras murmuraba: bueno, a lo mejor le hacen el electro a un muerto.
Lo miré hasta que desapareció al final del pasillo y me quedó el sabor amargo que produce la resignación, la quietud, la espera. Éstas son conductas que se constituyen en factores de riesgo para la resiliencia, que se potencian en un adultos mayores, porque les cuesta mucho más hacer un salto hacia una resignificación positiva de su realidad.
Medicina y resiliencia. Primera aproximación
La relación que propongo, en esta primera parte entre “Medicina y Resiliencia”, es un llamado a la reflexión de los que ejercen o están relacionados con la Medicina, para que comprendan que todos, y mucho más los que están cerca del dolor y de la enfermedad, podemos ser mediadores para atemperar los factores de riesgo y, de ese modo, promover la resiliencia.
Leía una vez, en una antigua revista destinada a los galenos, que la relación médico paciente pasaba por tres etapas: cuando el enfermo acudía a la primera consulta con una serie de síntomas inquietantes, el médico era un ángel, en él se centraban todas las expectativas; una vez curado, el médico era un dios, le había solucionado el problema y aliviado la angustia; cuando llegaba la hora de pagarle, se convertía en un diablo, Si en realidad existieron alguna vez estas representación sociales, en la actualidad han cambiado mucho; lamentablemente, el médico se ha transformado en un profesional que ofrece un servicio, muy apreciado por su necesidad, pero el aspecto humano de la relación se ha mecanizado, se ha hecho un trámite burocrático.
No pretendo buscar la génesis de esta situación, es solamente una descripción realista y punto de partida para abordar la esencia del ejercicio de la medicina, que linda con los actos religiosos, según la tipología de los actos humanos, propuesta por Spranger, E. (1935).
Tampoco olvidemos la evolución de la medicina, desde la magia a la ciencia, que ha teñido toda la historia de la humanidad.
Los actos religiosos confieren sentido a la vida individual, y están dirigidos a su “valor total”. De este modo, la medicina occidental, luego que concibiera al ser humano como una “máquina”, tiende a adoptar progresivamente la idea de que el hombre es una totalidad y además una totalidad compleja y cambiante; por lo tanto, al médico no sólo le interesa la enfermedad de su paciente, también recurre a consideraciones generales de su salud, a los factores psicológicos y culturales que pertenecen a su contexto habitual, ya sea familiar, laboral, etcétera.
Los pueblos más antiguos, desde sus fases más primitivas, tuvieron un enfoque global de la vida y del ser humano, hoy se ve claramente un revival de esa concepción de la medicina, inspirada en los orientales, su visión actual en el mundo Occidental se orienta a ser más holística, de holos, que en griego significa “total y sagrado”- .
Para la OMS “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, lo que pone en evidencia una concepción multidimensional del ser humano.
Revalorización del diálogo entre médico y paciente
Pensemos en un paciente que acude a la consulta médica, la observación directa nos dará una información racionalmente conectada con su enfermedad, si no se establece una buena relación, una verdadera comunicación médico-paciente, que lo haga sentirse seguro, confiado, lo más probable es que enmascare o limite la información, bloqueado por sus temores, o por la inhibición que le produce la situación asimétrica: el médico, con todo su saber y el enfermo como paciente.
Generalmente, y mucho más en los casos de enfermedades graves, prolongadas, el enfermo va construyendo un estado que compromete también a su salud mental.
La salud mental no es un estado que se hereda, ni es la resultante de un deseo o acción individual, su presencia se hace evidente mediante indicadores que atribuyen a un individuo un determinado comportamiento. De lo expuesto se deduce que el estado de bienestar mental es el resultado de un proceso de interacción de diferentes agentes y/o factores y no es definitivo, se caracteriza por una constante búsqueda de adecuación entre la persona, sus representaciones mentales y la relación con su entorno social, tratando, en especial, de resolver sus disonancias, (Festinger, L. 1957). La salud mental es evaluada mediante la correspondencia entre la conducta de un individuo y el comportamiento esperado por el grupo social al cual pertenece.
Una persona en crisis, sea cual fuere su causa, tiene toda la posibilidad de desajustarse, de alejarse de lo que se espera de él socialmente, máxime cuando se desconocen las causas de su estado.
Una situación de enfermedad, en general, produce: angustia, depresión, motivaciones
negativas, encierro; no sólo lo afecta particularmente a él, su entorno familiar vive esa
situación como puede, y no siempre de forma saludable.
Aproximaciones a una definición de resiliencia
*Habilidad para resurgir de la adversidad, recuperarse y acceder a una vida significativa y
productiva. (ICCBInstitute on Child Resewliense and Family 1994)
*Enfrentamiento efectivo de circunstancias y eventos de la vida severamente estresantes
y acumulativos ( Lösel, Blieneser y Koferl 1989)
*Capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e
inclusive, ser transformado por ella. (Grotberg, 1995)
*La resiliencia distingue dos componentes: la resistencia frente a la destrucción; es
decir, la capacidad de proteger la propia integridad bajo presión; por otra parte, más
allá de la resistencia, es la capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese a
circunstancias difíciles (Vanistandael,1994)
*La resiliencia es una condición intrínsecamente humana, es subjetiva, siempre está en
potencia en cada uno de los hombres, sólo basta un suceso, una mediación, una
intervención adecuada y oportuna para rescatarla, de ese modo es posible recomenzar,
renacer reconfortado y más fuerte porque se logró una resignificación positiva que
como una proa orienta hacia una nueva forma de vida (Pagliarulo, 2006)
Promover la resiliencia
Promover la resiliencia es reconocer la fortaleza, más allá de la vulnerabilidad. Apunta a mejorar la calidad de vida de las personas a partir de sus propios significados, según ellos perciben y se enfrentan al mundo.
Nuestra primera tarea es reconocer aquellos espacios, cualidades y fortalezas que ha permitido a las personas enfrentarse positivamente a experiencias estresantes asociadas, en nuestro caso, a la pérdida de la salud.
salud.
Estimular un actitud resiliente implica potenciar esos atributos, incluyendo a todos los miembros de la familia o de la comunidad en el desarrollo, la aplicación y la evaluación de los programas de acción, que conduzcan a una nueva concepción de la realidad. (Manual se identificación y promoción de la resiliencia en niños y adolescentes OMS)
Dra. Elisabetta Pagliarulo
Introducción
La palabra resiliencia proviene del latín resilio, que significa volver atrás, dar un salto; primariamente está emparentado con la Física y hace referencia a la capacidad de un material para recobrar su forma original después de haber estado sometido a una condición de exigencia máxima. Se proyectó por analogía a las ciencias humanas para referirse a la facultad que permite a las personas, no obstante las condiciones adversas, salir indemnes y transformadas positivamente por dicha experiencia. Se ha convertido en un concepto convergente para muchas ciencias sociales, como metodología y actitud para promover resiliencia o para explicar respuestas altamente positivas.
Esta capacidad es tan antigua como el mismo hombre, muchos pueblos a través de la historia tuvieron que resurgir de catástrofes, guerras, exterminios, éstos son ejemplos indiscutibles de conductas sociales resilientes.
La Medicina posee muchos campos de acción para recurrir a la resiliencia, dado que su ejercicio siempre implica a dos o más personas, en situaciones, muchas veces límites.
La clave de la Medicina es la interrelación que se establece entre el médico y el enfermo, sin dudas, ésta ha variado a través del tiempo, condicionada por los mandatos sociales-culturales y las fuerzas ambientales. Hoy reconocemos que esa relación es cada vez más impersonal, deshumanizada y abstracta, y se hace mucho más evidente en las grandes ciudades. Para intentar revertirla sería conveniente incorporar actos resilientes, ya que producen efectos duales: la reacción positiva del enfermo y el crecimiento de las relaciones humanas.
La observación intencional, en una sala de espera de un consultorio médico, es una fuente de información incomparable. Se escuchan conversaciones, se perciben gestos, tonos de voz, toda suerte de teorías pre-científicas sobre las más diversas enfermedades, prejucios y hasta ejemplificaciones de procedimientos de medicina ancestral. En la actualidad, se incorporan protestas, paciencia y resignación.
Una mañana presencié la relación que se estableció entre una empleada administrativa de un sanatorio y un señor mayor, jubilado, que más que eso era un castigado.
- Señorita, me dieron esta orden para hacerme un electrocardiograma, con urgencia.
-¿A ver abuelo? Sí, es del Dr. tal......, me voy a fijar cuando se lo puede hacer, puede ser para el 30 de abril, a las 14 horas.
-Pero señorita,... me lo pidieron con urgencia y hasta entonces faltan 20 días.
-Bueno señor, puedo fijarme otra vez, pero ya los turnos están dados.
El señor insistió una y otra vez, con resultados semejantes y hasta obtuvo una respuesta con un dejo de molestia de la empleada.
Bueno,.... afirmó el señor. Se dio vuelta y comenzó a caminar, mientras murmuraba: bueno, a lo mejor le hacen el electro a un muerto.
Lo miré hasta que desapareció al final del pasillo y me quedó el sabor amargo que produce la resignación, la quietud, la espera. Éstas son conductas que se constituyen en factores de riesgo para la resiliencia, que se potencian en un adultos mayores, porque les cuesta mucho más hacer un salto hacia una resignificación positiva de su realidad.
Medicina y resiliencia. Primera aproximación
La relación que propongo, en esta primera parte entre “Medicina y Resiliencia”, es un llamado a la reflexión de los que ejercen o están relacionados con la Medicina, para que comprendan que todos, y mucho más los que están cerca del dolor y de la enfermedad, podemos ser mediadores para atemperar los factores de riesgo y, de ese modo, promover la resiliencia.
Leía una vez, en una antigua revista destinada a los galenos, que la relación médico paciente pasaba por tres etapas: cuando el enfermo acudía a la primera consulta con una serie de síntomas inquietantes, el médico era un ángel, en él se centraban todas las expectativas; una vez curado, el médico era un dios, le había solucionado el problema y aliviado la angustia; cuando llegaba la hora de pagarle, se convertía en un diablo, Si en realidad existieron alguna vez estas representación sociales, en la actualidad han cambiado mucho; lamentablemente, el médico se ha transformado en un profesional que ofrece un servicio, muy apreciado por su necesidad, pero el aspecto humano de la relación se ha mecanizado, se ha hecho un trámite burocrático.
No pretendo buscar la génesis de esta situación, es solamente una descripción realista y punto de partida para abordar la esencia del ejercicio de la medicina, que linda con los actos religiosos, según la tipología de los actos humanos, propuesta por Spranger, E. (1935).
Tampoco olvidemos la evolución de la medicina, desde la magia a la ciencia, que ha teñido toda la historia de la humanidad.
Los actos religiosos confieren sentido a la vida individual, y están dirigidos a su “valor total”. De este modo, la medicina occidental, luego que concibiera al ser humano como una “máquina”, tiende a adoptar progresivamente la idea de que el hombre es una totalidad y además una totalidad compleja y cambiante; por lo tanto, al médico no sólo le interesa la enfermedad de su paciente, también recurre a consideraciones generales de su salud, a los factores psicológicos y culturales que pertenecen a su contexto habitual, ya sea familiar, laboral, etcétera.
Los pueblos más antiguos, desde sus fases más primitivas, tuvieron un enfoque global de la vida y del ser humano, hoy se ve claramente un revival de esa concepción de la medicina, inspirada en los orientales, su visión actual en el mundo Occidental se orienta a ser más holística, de holos, que en griego significa “total y sagrado”- .
Para la OMS “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, lo que pone en evidencia una concepción multidimensional del ser humano.
Revalorización del diálogo entre médico y paciente
Pensemos en un paciente que acude a la consulta médica, la observación directa nos dará una información racionalmente conectada con su enfermedad, si no se establece una buena relación, una verdadera comunicación médico-paciente, que lo haga sentirse seguro, confiado, lo más probable es que enmascare o limite la información, bloqueado por sus temores, o por la inhibición que le produce la situación asimétrica: el médico, con todo su saber y el enfermo como paciente.Generalmente, y mucho más en los casos de enfermedades graves, prolongadas, el enfermo va construyendo un estado que compromete también a su salud mental.
La salud mental no es un estado que se hereda, ni es la resultante de un deseo o acción individual, su presencia se hace evidente mediante indicadores que atribuyen a un individuo un determinado comportamiento. De lo expuesto se deduce que el estado de bienestar mental es el resultado de un proceso de interacción de diferentes agentes y/o factores y no es definitivo, se caracteriza por una constante búsqueda de adecuación entre la persona, sus representaciones mentales y la relación con su entorno social, tratando, en especial, de resolver sus disonancias, (Festinger, L. 1957). La salud mental es evaluada mediante la correspondencia entre la conducta de un individuo y el comportamiento esperado por el grupo social al cual pertenece.
Una persona en crisis, sea cual fuere su causa, tiene toda la posibilidad de desajustarse, de alejarse de lo que se espera de él socialmente, máxime cuando se desconocen las causas de su estado.
Una situación de enfermedad, en general, produce: angustia, depresión, motivaciones
negativas, encierro; no sólo lo afecta particularmente a él, su entorno familiar vive esa
situación como puede, y no siempre de forma saludable.
Aproximaciones a una definición de resiliencia
*Habilidad para resurgir de la adversidad, recuperarse y acceder a una vida significativa y
productiva. (ICCBInstitute on Child Resewliense and Family 1994)
*Enfrentamiento efectivo de circunstancias y eventos de la vida severamente estresantes
y acumulativos ( Lösel, Blieneser y Koferl 1989)
*Capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e
inclusive, ser transformado por ella. (Grotberg, 1995)
*La resiliencia distingue dos componentes: la resistencia frente a la destrucción; es
decir, la capacidad de proteger la propia integridad bajo presión; por otra parte, más
allá de la resistencia, es la capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese a
circunstancias difíciles (Vanistandael,1994)
*La resiliencia es una condición intrínsecamente humana, es subjetiva, siempre está en
potencia en cada uno de los hombres, sólo basta un suceso, una mediación, una
intervención adecuada y oportuna para rescatarla, de ese modo es posible recomenzar,
renacer reconfortado y más fuerte porque se logró una resignificación positiva que
como una proa orienta hacia una nueva forma de vida (Pagliarulo, 2006)
Promover la resiliencia
Promover la resiliencia es reconocer la fortaleza, más allá de la vulnerabilidad. Apunta a mejorar la calidad de vida de las personas a partir de sus propios significados, según ellos perciben y se enfrentan al mundo.
Nuestra primera tarea es reconocer aquellos espacios, cualidades y fortalezas que ha permitido a las personas enfrentarse positivamente a experiencias estresantes asociadas, en nuestro caso, a la pérdida de la salud.
salud.
Estimular un actitud resiliente implica potenciar esos atributos, incluyendo a todos los miembros de la familia o de la comunidad en el desarrollo, la aplicación y la evaluación de los programas de acción, que conduzcan a una nueva concepción de la realidad. (Manual se identificación y promoción de la resiliencia en niños y adolescentes OMS)
[ Cine ]
Preguntado y Respondido por Dra. E. Pagliarulo el 31-Oct-2011 19:32 (110 lecturas)
"Los Senderos de la Vida"
Sinopsis

Película premiada por el jurado en el Festival Internacional de Berlín.
Jin, una niña de 6 años de edad, vive con su madre y su hermana menor Bin, en un estrecho departamento de la ciudad de Seúl, Corea del Sur. La madre decide ir a buscar al padre de las niñas, ellas se ven obligadas a vivir con una tía alcohólica. Las niñas tienen la promesa de la madre que regresará cuando esté llena la alcancía que le dió de regalo antes de partir. Ellas deberán adaptarse a las nuevas condiciones de vida contando los días y las monedas.
Supuestamente basada en la autobiografía de su directora, So Yong Kim, quien es un caso real de RESILIENCIA.
Disparadores para orientar el análisis de la película y la reflexión sobre resiliencia:
- Jin representa una niña con características especiales para la cultura occidental ¿Por qué?
- Las etapas de la película se identifica por las características de los adultos que las acompañan.
- Esta película es una obra cinematográfica feminista.
- Jin y Bin se plantean como complementarias, por lo tanto, emiten mensajes de los niños orientales
- “Quería contar la historia de Jin para celebrar su resistencia en la vida”. Hagamos las relaciones posibles con la Resiliencia.
- La película ofrece un final abierto,¿Qué final le daría usted?
- Apreciaciones sobre aspectos técnicos – estéticos de la película.
Sinopsis

Película premiada por el jurado en el Festival Internacional de Berlín.
Jin, una niña de 6 años de edad, vive con su madre y su hermana menor Bin, en un estrecho departamento de la ciudad de Seúl, Corea del Sur. La madre decide ir a buscar al padre de las niñas, ellas se ven obligadas a vivir con una tía alcohólica. Las niñas tienen la promesa de la madre que regresará cuando esté llena la alcancía que le dió de regalo antes de partir. Ellas deberán adaptarse a las nuevas condiciones de vida contando los días y las monedas.
Supuestamente basada en la autobiografía de su directora, So Yong Kim, quien es un caso real de RESILIENCIA.
Disparadores para orientar el análisis de la película y la reflexión sobre resiliencia:
- Jin representa una niña con características especiales para la cultura occidental ¿Por qué?
- Las etapas de la película se identifica por las características de los adultos que las acompañan.
- Esta película es una obra cinematográfica feminista.
- Jin y Bin se plantean como complementarias, por lo tanto, emiten mensajes de los niños orientales
- “Quería contar la historia de Jin para celebrar su resistencia en la vida”. Hagamos las relaciones posibles con la Resiliencia.
- La película ofrece un final abierto,¿Qué final le daría usted?
- Apreciaciones sobre aspectos técnicos – estéticos de la película.
[ Arte ]
Preguntado y Respondido por Dra. E. Pagliarulo el 31-Oct-2011 19:21 (77 lecturas)
Salvador Dalí. El privilegio de apreciar sus obras a través de una muestra itinerante
Dra. Elisabetta Pagliarulo
“La diferencia entre los surrealistas y yo es que yo soy surrealista” (Salvador Dalí)
En Rosario, desde el 8 de septiembre al 23 de octubre de 2011, en el ámbito del Museo de Bellas Artes Juan B. Castagnino, ha sido posible admirar obras del más representativo artista surrealista, que integran la muestra denominada “Salvador Dalí. Los ojos del Surrealismo”. Esta colección itinerante para América Latina, está compuesta por esculturas, grabados, litografías, aguafuertes, serigrafías sobre plata, joyas y fotografías del artista junto a Gala, estas últimas, de Enrique Sabater, fotógrafo personal de Dalí.
Es necesario reconocer que esta muestra nos permite acercarnos a la obra y a la extraordinaria riqueza cultural, científica y expresiva del gran maestro surrealista, a la vez que elogiar la posibilidad de establecer un contacto directo con sus realizaciones, quizás menos conocidas, pero realmente significativas.
El Surrealismo: características esenciales
El Surrealismo es un movimiento artístico del siglo XX, que utiliza un lenguaje simbólico, cuyas imágenes expresan lo que la mente puede concebir en estado de vigilia. Esta es una de las tantas definiciones que se le ha dado a una expresa voluntad de forma, que identifica a muchos artistas europeos y americanos.
El Surrealismo constituye una manifestación superadora del Dadaísmo. Muchos de las premisas dadaístas se mantuvieron en el Surrealismo, pero con una fisonomía diferente: de la negación se pasa a la afirmación.
El Surrealismo propone: la libertad del hombre como positivamente razonable, la búsqueda con características experimentales y científicas; y se apoya en la filosofía y en la psicología. Opone al anarquismo puro de Dadá, un sistema de conocimientos.
Este movimiento artístico descubre, desde sus comienzos, la fractura entre arte y sociedad, entre el mundo exterior y el interior, entre fantasía y realidad. Todos sus esfuerzos tendieron a aproximar los opuestos, entender la crisis y la fractura de las convicciones que habían regido el mundo de la ciencia y de lo valores sociales.
El Surrealismo tuvo una voluntad implícita, la de superar las posiciones de protesta y de rebelión para adscribirse a una perspectiva realmente revolucionaria.
Con palabras de André Breton el “Surrealismo es automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral”.
La base de la creación del Surrealismo es la imagen, no se trata de la figuración tradicional, es decir de la imagen realista, basada en la similitud, sino todo lo contrario. El artista surrealista vivifica una imagen que viola las leyes del orden natural y social, este es su objetivo máximo, quitarle el color y la función propias a los objetos, los cuales tienen como imperativo producir un shock agresivo en el espectador, para poner en marcha su imaginación, y despertar especialmente los extraños campos de la alucinación y los sueños.
Hitos biográficos de Salvador Dalí
Nace en Figueras, Cataluña, el 11 de Mayo de 1904. Hijo de un notario bienpensante y de una sensible dama aficionada a los pájaros. Su ambición fue llegar a ser Dalí, “... pero esto es muy difícil, ya que, a medida que me acerco a Salvador Dalí, él se aleja de mí".
Desde 1908 a 1915, además de la escolaridad propia de su tiempo, se dedica a dibujar, a pintar, a estudiar artistas clásicos, como también tiene interés por la geología, el conocimiento de otros idiomas, la música, la literatura, etcétera.
En 1917, ya ha experimentado el puntillismo y el impresionismo. Expone a los 13 años en el Teatro Municipal y vende sus dos primeras obras.
A los 15 años edita la revista de arte Stadium.
1921, viaja a Madrid para estudiar en la Academia de Bellas Artes. Este año es trascendente en su vida puesto que se introduce en el mundo de los intelectuales, literatos y plásticos de esa época, caracterizada por la gestación y expansión de las Vanguardias.
1926, es expulsado de la Academia por negarse a ser examinado. Viaja a París y allí conoce a Pablo Picasso, por el cual manifiesta aprecio, aunque lo ubica en segundo lugar como artista español, después de Dalí.
1929, realiza con Luis Buñuel la película Un Perro Andaluz. Conoce a Joan Miró, a Magritte, a Tzara, a Paul Eluard y a su esposa Gala, de la que se enamora para siempre.
1934, expone en Londres y conoce a Sigmund Freud. Viaja con Gala a Nueva York, donde expone por segunda vez, y se convierte en el pintor de moda.
1940, se exilian en los Estados Unidos hasta 1949, finalmente regresan a España y se instalan en Port Lligat.
Los siguientes cuarenta años serán de experimentación, de utilización de los más diversos materiales y técnicas. En 1982 muere su esposa Gala y con ella parte su impulso para la creación. A los 79 años pinta su último cuadro “La Cola de la alondra”. Muere el 23 de enero de 1989. Dona por testamento, sus bienes y obras al Estado Español.
“Salvador Dalí. Los ojos del Surrealismo”
La muestra está preparada con conveniente criterio didáctico, los textos aclaratorios y “decires de Salvador Dalí”, favorecen el acercamiento a sus obras. La proyección fílmica, que forma parte de la muestra, favorece conocer las relaciones de Dalí con personajes del arte, las ciencias, la literatura, la filosofía, él no desecha ningún avance o logro en estos campos, todo se trasunta a su manera, en sus obras.
Dalí fue un gran experimentador, y como consecuencia un constante innovador, superándose a sí mismo en simbologías, técnicas, materiales utilizados, experiencias, y creatividad.
El Surrealismo daliniano reconoce su génesis lejana en las obras de Jerónimo Bosch, especialmente “El jardín de las delicias”, y Dalí le aporta el “método paranoico-crítico”, que consiste en una actividad visionaria que se inspira en los fenómenos de la paranoia, es decir, “...es un método espontáneo de conocimiento irracional basado en la asociación interpretativo-crítica de los fenómenos del delirio”.
Para sistematizar este método creó un sistema semiótico compuesto por signos que se repiten y enriquecen constantemente en la obra de Salvador Dalí. De esta manera: la horquilla o la muleta equivalen a apoyo, sostén; el ciprés, remite a la muerte lejana; el saltamontes o la langosta, representan las fobias, la castración; los relojes blandos, son sinónimo de lo místico; la hormiga, alude a la laboriosidad, y así podríamos nombrar un largo repertorio de signos, con su correspondiente símbolo. Por lo tanto, poder leer los mensajes y la iconografía de Dalí implica conocer su lenguaje.
El conjunto de las obras expuestas marcan algunas de las características de este artista, por ejemplo, su profundo conocimiento de la cultura y de las obras que se consideran clásicas: griegas, cristianas, renacentistas, barrocas, románticas, etcétera, de este modo, su producción siempre remite a algún elemento o contenido clásico, muchas veces irreconocibles por su metamorfosis que le otorga un carácter propio y actual.
Forma parte de la muestra una escultura que inmortaliza a la musa de la danza: “Terpsícore”, esta obra está compuesta por dos figura (una clásica y otra cubista) que en su expresión sintetizan un principio primordial, en cuanto construcción del movimiento en el espacio, logrado con el ritmo, la expresión corporal y el tiempo, elemento al que Dalí otorga un significado esencial.
La “Serie del tiempo” ilustra, a través de los “relojes blandos”, de la amplitud del horizonte, de la sensación de infinitud de los desiertos, de la simplificación y dispersión de los elementos que pululan en sus obras, una concepción nueva del devenir.
Sus obras organizadas en series: “Pedro Calderón de la Barca”, “El Tarot”, “Quijote y Dalí”, “Los Doce Apóstoles”, “Los siete días de la creación”, “Las edades de Hombre”, entre otras, nos demuestran su formación y su interpretación muy personal de los temas aludidos.
En la “Serie de Casanova” aflora todo su particular mundo sexual freudiano, pero expresado con su lenguaje. La mujer, los clavos, los insectos, son elementos que se relacionan con el sufrimiento, la castración y al igual que las torres tienen para Dalí una connotación erótica.
Las obras de esta muestra conectan a su autor con las manifestaciones artísticas contemporáneas, por ejemplo en las series “Warhol y Dalí”; “Los objetos del futuro”. Es muy explícito el reconocimiento de Dalí hacia el arte de Pablo Picasso.
Sin dudas ha sido un privilegio para nuestra ciudad poder apreciar la obra de Salvador Dalí, de la cual se ha escrito mucho, sin poder abarcarla en cuanto a su importancia y riqueza, por ello, es oportuno finalizar con una de sus afirmaciones: “El tiempo no modifica a los maestros. Son los maestros los que modifican al tiempo”.
Dra. Elisabetta Pagliarulo
“La diferencia entre los surrealistas y yo es que yo soy surrealista” (Salvador Dalí)
En Rosario, desde el 8 de septiembre al 23 de octubre de 2011, en el ámbito del Museo de Bellas Artes Juan B. Castagnino, ha sido posible admirar obras del más representativo artista surrealista, que integran la muestra denominada “Salvador Dalí. Los ojos del Surrealismo”. Esta colección itinerante para América Latina, está compuesta por esculturas, grabados, litografías, aguafuertes, serigrafías sobre plata, joyas y fotografías del artista junto a Gala, estas últimas, de Enrique Sabater, fotógrafo personal de Dalí.Es necesario reconocer que esta muestra nos permite acercarnos a la obra y a la extraordinaria riqueza cultural, científica y expresiva del gran maestro surrealista, a la vez que elogiar la posibilidad de establecer un contacto directo con sus realizaciones, quizás menos conocidas, pero realmente significativas.
El Surrealismo: características esenciales
El Surrealismo es un movimiento artístico del siglo XX, que utiliza un lenguaje simbólico, cuyas imágenes expresan lo que la mente puede concebir en estado de vigilia. Esta es una de las tantas definiciones que se le ha dado a una expresa voluntad de forma, que identifica a muchos artistas europeos y americanos.
El Surrealismo constituye una manifestación superadora del Dadaísmo. Muchos de las premisas dadaístas se mantuvieron en el Surrealismo, pero con una fisonomía diferente: de la negación se pasa a la afirmación.
El Surrealismo propone: la libertad del hombre como positivamente razonable, la búsqueda con características experimentales y científicas; y se apoya en la filosofía y en la psicología. Opone al anarquismo puro de Dadá, un sistema de conocimientos.
Este movimiento artístico descubre, desde sus comienzos, la fractura entre arte y sociedad, entre el mundo exterior y el interior, entre fantasía y realidad. Todos sus esfuerzos tendieron a aproximar los opuestos, entender la crisis y la fractura de las convicciones que habían regido el mundo de la ciencia y de lo valores sociales.
El Surrealismo tuvo una voluntad implícita, la de superar las posiciones de protesta y de rebelión para adscribirse a una perspectiva realmente revolucionaria.
Con palabras de André Breton el “Surrealismo es automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral”.
La base de la creación del Surrealismo es la imagen, no se trata de la figuración tradicional, es decir de la imagen realista, basada en la similitud, sino todo lo contrario. El artista surrealista vivifica una imagen que viola las leyes del orden natural y social, este es su objetivo máximo, quitarle el color y la función propias a los objetos, los cuales tienen como imperativo producir un shock agresivo en el espectador, para poner en marcha su imaginación, y despertar especialmente los extraños campos de la alucinación y los sueños.
Hitos biográficos de Salvador Dalí
Nace en Figueras, Cataluña, el 11 de Mayo de 1904. Hijo de un notario bienpensante y de una sensible dama aficionada a los pájaros. Su ambición fue llegar a ser Dalí, “... pero esto es muy difícil, ya que, a medida que me acerco a Salvador Dalí, él se aleja de mí".
Desde 1908 a 1915, además de la escolaridad propia de su tiempo, se dedica a dibujar, a pintar, a estudiar artistas clásicos, como también tiene interés por la geología, el conocimiento de otros idiomas, la música, la literatura, etcétera.
En 1917, ya ha experimentado el puntillismo y el impresionismo. Expone a los 13 años en el Teatro Municipal y vende sus dos primeras obras.
A los 15 años edita la revista de arte Stadium.
1921, viaja a Madrid para estudiar en la Academia de Bellas Artes. Este año es trascendente en su vida puesto que se introduce en el mundo de los intelectuales, literatos y plásticos de esa época, caracterizada por la gestación y expansión de las Vanguardias.
1926, es expulsado de la Academia por negarse a ser examinado. Viaja a París y allí conoce a Pablo Picasso, por el cual manifiesta aprecio, aunque lo ubica en segundo lugar como artista español, después de Dalí.
1929, realiza con Luis Buñuel la película Un Perro Andaluz. Conoce a Joan Miró, a Magritte, a Tzara, a Paul Eluard y a su esposa Gala, de la que se enamora para siempre.
1934, expone en Londres y conoce a Sigmund Freud. Viaja con Gala a Nueva York, donde expone por segunda vez, y se convierte en el pintor de moda.
1940, se exilian en los Estados Unidos hasta 1949, finalmente regresan a España y se instalan en Port Lligat.
Los siguientes cuarenta años serán de experimentación, de utilización de los más diversos materiales y técnicas. En 1982 muere su esposa Gala y con ella parte su impulso para la creación. A los 79 años pinta su último cuadro “La Cola de la alondra”. Muere el 23 de enero de 1989. Dona por testamento, sus bienes y obras al Estado Español.
“Salvador Dalí. Los ojos del Surrealismo”
La muestra está preparada con conveniente criterio didáctico, los textos aclaratorios y “decires de Salvador Dalí”, favorecen el acercamiento a sus obras. La proyección fílmica, que forma parte de la muestra, favorece conocer las relaciones de Dalí con personajes del arte, las ciencias, la literatura, la filosofía, él no desecha ningún avance o logro en estos campos, todo se trasunta a su manera, en sus obras.
Dalí fue un gran experimentador, y como consecuencia un constante innovador, superándose a sí mismo en simbologías, técnicas, materiales utilizados, experiencias, y creatividad.
El Surrealismo daliniano reconoce su génesis lejana en las obras de Jerónimo Bosch, especialmente “El jardín de las delicias”, y Dalí le aporta el “método paranoico-crítico”, que consiste en una actividad visionaria que se inspira en los fenómenos de la paranoia, es decir, “...es un método espontáneo de conocimiento irracional basado en la asociación interpretativo-crítica de los fenómenos del delirio”.
Para sistematizar este método creó un sistema semiótico compuesto por signos que se repiten y enriquecen constantemente en la obra de Salvador Dalí. De esta manera: la horquilla o la muleta equivalen a apoyo, sostén; el ciprés, remite a la muerte lejana; el saltamontes o la langosta, representan las fobias, la castración; los relojes blandos, son sinónimo de lo místico; la hormiga, alude a la laboriosidad, y así podríamos nombrar un largo repertorio de signos, con su correspondiente símbolo. Por lo tanto, poder leer los mensajes y la iconografía de Dalí implica conocer su lenguaje.
El conjunto de las obras expuestas marcan algunas de las características de este artista, por ejemplo, su profundo conocimiento de la cultura y de las obras que se consideran clásicas: griegas, cristianas, renacentistas, barrocas, románticas, etcétera, de este modo, su producción siempre remite a algún elemento o contenido clásico, muchas veces irreconocibles por su metamorfosis que le otorga un carácter propio y actual.
Forma parte de la muestra una escultura que inmortaliza a la musa de la danza: “Terpsícore”, esta obra está compuesta por dos figura (una clásica y otra cubista) que en su expresión sintetizan un principio primordial, en cuanto construcción del movimiento en el espacio, logrado con el ritmo, la expresión corporal y el tiempo, elemento al que Dalí otorga un significado esencial.
La “Serie del tiempo” ilustra, a través de los “relojes blandos”, de la amplitud del horizonte, de la sensación de infinitud de los desiertos, de la simplificación y dispersión de los elementos que pululan en sus obras, una concepción nueva del devenir.
Sus obras organizadas en series: “Pedro Calderón de la Barca”, “El Tarot”, “Quijote y Dalí”, “Los Doce Apóstoles”, “Los siete días de la creación”, “Las edades de Hombre”, entre otras, nos demuestran su formación y su interpretación muy personal de los temas aludidos.
En la “Serie de Casanova” aflora todo su particular mundo sexual freudiano, pero expresado con su lenguaje. La mujer, los clavos, los insectos, son elementos que se relacionan con el sufrimiento, la castración y al igual que las torres tienen para Dalí una connotación erótica.
Las obras de esta muestra conectan a su autor con las manifestaciones artísticas contemporáneas, por ejemplo en las series “Warhol y Dalí”; “Los objetos del futuro”. Es muy explícito el reconocimiento de Dalí hacia el arte de Pablo Picasso.
Sin dudas ha sido un privilegio para nuestra ciudad poder apreciar la obra de Salvador Dalí, de la cual se ha escrito mucho, sin poder abarcarla en cuanto a su importancia y riqueza, por ello, es oportuno finalizar con una de sus afirmaciones: “El tiempo no modifica a los maestros. Son los maestros los que modifican al tiempo”.
[ Cine ]
Preguntado y Respondido por Dra. E. Pagliarulo el 15-Jul-2009 22:47 (990 lecturas)
Necesitamos conocer testimonios de vida desarrollados en las película.
[ Arte ]
Preguntado y Respondido por Dra. E. Pagliarulo el 15-Jul-2009 16:17 (761 lecturas)
Ensayo de divulgación elaborado por Saturnino de la Torre. Catedrático de Didáctica. Universidad de Barcelona
CREATIVIDAD PARADÓJICA: UN NUEVO ENFOQUE DE LA CREATIVIDAD. Cómo sacar provecho de la adversidad.
El primer título del ensayo "Escenario para sentipensar" nos invita a repensar la realidad individual y colectiva para seleccionar en ellas los ejemplos concretos para lograr un acercamiento vivencial a lo que el autor llamará "creatividad paradójica", concepto complejo que lo explicita a través de historias de vida que muestran las posibilidades y realizaciones de los hombres y mujeres, a pesar de la discapacidad o de los traumas que marcaron su existencia. (Cita a: Leopoldo Fernández Pujals, exitoso comerciante; a Jerome Bruner, uno de los psicopedagogos que hicieron camino en ese campo y a Simón Bolívar, personalidad destacada en la contrucción de Latinoamérica)
Luego de desarrollar, con precisión y profundidad el concepto de "Creatividad paradójica" hace una interesante relación con el concepto de Resiliencia.
CREATIVIDAD PARADÓJICA: UN NUEVO ENFOQUE DE LA CREATIVIDAD. Cómo sacar provecho de la adversidad.
El primer título del ensayo "Escenario para sentipensar" nos invita a repensar la realidad individual y colectiva para seleccionar en ellas los ejemplos concretos para lograr un acercamiento vivencial a lo que el autor llamará "creatividad paradójica", concepto complejo que lo explicita a través de historias de vida que muestran las posibilidades y realizaciones de los hombres y mujeres, a pesar de la discapacidad o de los traumas que marcaron su existencia. (Cita a: Leopoldo Fernández Pujals, exitoso comerciante; a Jerome Bruner, uno de los psicopedagogos que hicieron camino en ese campo y a Simón Bolívar, personalidad destacada en la contrucción de Latinoamérica)
Luego de desarrollar, con precisión y profundidad el concepto de "Creatividad paradójica" hace una interesante relación con el concepto de Resiliencia.







